La gaviota reidora, conocida en gallego como gaivota chorona, es una de las gaviotas más comunes y fáciles de reconocer en Europa. Su nombre hace referencia a sus vocalizaciones agudas y repetitivas, que recuerdan a una risa característica cuando se encuentra en grupo.
Es una especie muy adaptable, presente tanto en zonas costeras como en humedales interiores, ríos, lagunas e incluso entornos urbanos. Esta capacidad de adaptación explica por qué resulta tan familiar para muchas personas, incluso lejos del mar.
¿Qué es la gaviota reidora?
La gaviota reidora es una gaviota de tamaño medio perteneciente a la familia Laridae. Se caracteriza por su aspecto elegante y por los cambios de plumaje a lo largo del año, especialmente visibles en la cabeza.
Durante la época reproductora presenta una capucha de color marrón oscuro, mientras que en invierno la cabeza se vuelve mayoritariamente blanca, conservando solo una pequeña mancha oscura detrás del ojo. Este detalle puede llevar a confusión, pero es una de las claves para identificarla correctamente en diferentes estaciones.
Descripción física
La gaviota reidora es una gaviota de tamaño medio, con una longitud aproximada de entre 35 y 39 centímetros y una envergadura que puede superar el metro. Su cuerpo es esbelto, con alas largas y estrechas que le permiten un vuelo ágil y ligero, muy característico cuando se desplaza en grupo.
El plumaje es mayoritariamente blanco, con el dorso y las alas de un tono gris claro. En época reproductora, la cabeza adquiere una capucha de color marrón oscuro, uno de sus rasgos más distintivos, mientras que el pico y las patas presentan tonalidades rojizas. Fuera de la temporada de cría, la capucha desaparece y la cabeza se vuelve blanca, quedando únicamente una pequeña mancha oscura detrás del ojo, lo que puede hacer que pase desapercibida frente a otras especies de gaviotas.
Los ejemplares jóvenes muestran un plumaje más apagado, con tonos pardos y manchas oscuras en las alas, que van desapareciendo progresivamente hasta alcanzar el plumaje adulto.
Hábitat, alimentación y comportamiento
La gaviota reidora es una especie extremadamente adaptable, capaz de vivir en una gran variedad de entornos. Se encuentra tanto en zonas costeras, como playas, estuarios y puertos, como en humedales interiores, lagunas, ríos, embalses e incluso áreas agrícolas y urbanas.
Su alimentación es muy variada y oportunista. Se nutre de insectos, pequeños peces, crustáceos, moluscos y lombrices, pero también aprovecha restos orgánicos y desperdicios cuando tiene ocasión. Es frecuente verla siguiendo a tractores en campos recién arados o concentrándose en zonas donde el alimento resulta más accesible.
En cuanto a su comportamiento, es una especie muy sociable y gregaria, que suele formar grandes bandadas tanto para alimentarse como para descansar. Sus vocalizaciones constantes y su actividad incesante la hacen fácilmente reconocible, especialmente cuando se reúne en grandes grupos en dormideros o zonas de descanso.
Reproducción y ciclo de vida
La gaviota reidora se reproduce generalmente durante la primavera y el inicio del verano, formando colonias numerosas en zonas tranquilas de humedales, marismas o islas bajas. Prefiere lugares con vegetación baja y acceso cercano al agua, donde puede construir su nido en el suelo o sobre pequeñas elevaciones naturales.
La puesta suele constar de dos o tres huevos, que ambos progenitores se encargan de incubar. Durante esta etapa, la especie se vuelve especialmente ruidosa y territorial, utilizando sus vocalizaciones para defender el área del nido frente a posibles intrusos. Tras la eclosión, los pollos permanecen en las proximidades del nido hasta que desarrollan la capacidad de volar.
Fuera de la época reproductora, muchas poblaciones realizan desplazamientos estacionales, concentrándose en zonas donde el alimento es más abundante, lo que explica su presencia masiva en determinados lugares durante el invierno.
Observación y curiosidades
La gaviota reidora es una de las especies más agradecidas para iniciarse en la observación de aves. Su abundancia, su comportamiento activo y sus cambios de plumaje a lo largo del año la convierten en un excelente ejemplo para aprender a identificar aves en distintos entornos.
Puede observarse tanto en espacios naturales como en zonas humanizadas, lo que permite entender mejor cómo algunas especies se adaptan a la convivencia con las personas. Además, su nombre científico ridibundus hace referencia a su carácter ruidoso, ya que sus llamadas recuerdan a una risa constante cuando se reúne en grupo.
Para quienes quieran ampliar información sobre otras especies similares y conocer mejor los entornos donde observarlas, es recomendable consultar esta guía sobre la observación de aves en A Mariña Lucense.
Desde esta zona, además, es posible disfrutar de la naturaleza con calma y recorrer distintos espacios de interés ornitológico alojándose cerca de la costa y los humedales.
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Una especie común pero llena de matices
La gaviota reidora es un ave muy presente en distintos paisajes, pero no por ello menos interesante. Sus cambios de plumaje, su comportamiento social y su gran capacidad de adaptación la convierten en una especie ideal para observar con calma y aprender a reconocer mejor el entorno natural que nos rodea.
Conocer aves como la gaviota reidora ayuda a comprender la diversidad y el equilibrio de los ecosistemas acuáticos, desde humedales interiores hasta zonas costeras, y a valorar la riqueza natural que ofrecen estos espacios a lo largo del año.






